martes, 22 de marzo de 2011

Capitulo 9



Ana está decepcionada. Se esperaba más lujo en el lugar en el que su novio la llevara. Está con él por rutina, porque es demasiado guapo para que otra se lo lleve. No valora el amor de Rubén, el cariño con el que le ha compuesto un tema que ni escucha. Aplaude a la fuerza cuando se da cuenta que es la única en no aplaudir. El público está totalmente entregado por el arte de Rubén.
--¡otra, otra¡ --le piden todos.
Rubén ama su profesión. La música es su vida, el aire que respira y disfruta viendo que a la gente le gusta lo que hace.
--muchas gracias pero es que hoy me debo a mi novia.
Rubén señala a Ana. Ella se siente envidiada y eso le gusta. Rubén va contento hacia la mesa.
--¿te ha gustado?
--si claro, mucho –dice ella sin interés.
Rubén se muestra muy cariñoso con su novia, ella es fría y no hace más que mirar el reloj. Él la ama tanto que no se da cuenta de nada. No se da cuenta que Ana está en cuerpo pero no en alma. Cena rápido.
--vaya, sí que tenías hambre –dice él.
--¡sí, todo estaba muy bueno¡ ¿nos vamos?
A él aún le falta mucho.
--si bueno –dice resignado.
Ana se levanta.
--voy a retocarme mientras pagas.
Rubén de pie. Le acaricia la mejilla. Suspira enamorado.
--en mi casa seguimos la celebración.
Él la mira con amor pero también con deseo.
--Es que mi mamá está enferma. No puedo llegar tarde.
--No sabía, bueno vamos a verla los dos.
--¡No¡
Ella se muestra nerviosa. Todo son excusas. Él no quiere ver que algo va mal pero es tan evidente. Finalmente tiene que preguntar:
--estás bien? Te siente extraño. ¿estás enfadada conmigo?¿no te ha gustado la cena?
Ana se hace la víctima.
--Mi mamá está muy malita, ¿¡cómo quieres que me lo pasa bien? Mi mamá está mal y yo estoy aquí divirtiéndome contigo. ¿crees que no tengo motivos para estar extraña?
Ana logra lo que quiere, que Rubén se sienta culpable.
--pero es que yo no sabía.
--Yo he hecho un sacrificio porque sabía que era importante para ti, espero que ahora tú me entiendes y no me entretengas más.
--Si claro, perdona –triste.
--bueno mejor me voy que se me hace tarde.
--No, espera pago y te acompaño.
--¡No, ya me has hecho entretener bastante¡ --le reclama.
Ana logra convencer a Rubén que no es buen novio, que es egoísta y que no merece a Ana. Ella se va molesta y él se queda triste con sus 3 rosas y sintiendo que está haciendo las cosas mal.

Ana corre hacia la parada de taxis. Toma uno. Se baja unas calles más allá.
--ahora viene mi novio y paga –dice ella saliendo.
Omar la está esperando en su auto. Ella le hace un gesto y él corre hacia ella. Omar la mira como un lobo hambriento. La quiere besar pero él enseguida la corta.
--paga el taxi.
Es algo que le pilla de sorprende pero no dice nada.
--si claro.
Ana se mete en el auto. Mira con deseo a Omar. Le gusta mucho pero sabe que él sólo se quiere divertir con ella así que ya le va bien Rubén como novio y Omar como diversión. Le encanta verlo correr, ese bultazo que se le hace en la entrepierna. Lo mira con cara de enferma sexual.
--¡y lo mejor es lo bien que la maneja¡
Omar entra en el auto. Cierra la puerta y entonces sí Ana se deja dominar. Se besan ardientemente.
--¿Dónde quieres ir?
Ella pone su mano en el muslo de él. Muy cerca de los genitales. Él traga saliva. No está acostumbrado a tanto descaro pero le gusta y no piensa desaprovecharlo.
--ya sabes lo que quiero de ti.
Se miran con ojos libidinosos. Él la lleva a un descampado en donde fornican como bestias.

Rubén mientras llega a su casa triste y solo con sus 3 rosas. Las pone en un vaso con agua.
--Mañana se las daré, con lo de su mamá se le olvidaron. No debo ser tan posesivo, tan egoísta o la voy a perder.
Rubén se quiere convencer que todo marcha genial con su novia, que esa tarde Ana estaba preocupada por su mamá pero en el fondo sabe que su relación no marchan bien desde hace mucho. No puede evitar que se le escapen algunas lágrimas.

Al cabo de un rato, Omar baja de su auto justo en la vieja casa en la que ensayan y la que es su hogar. Comprueba que haya cerrado bien la puerta. Siente a alguien detrás.
--hola guapo.
Es Silvana muy coqueta. Omar se gira seductor.
--buenas.
Sonríe. Le encanta la idea de acostarse con las dos amigas en una misma noche.
--tú aquí.
Se muestra galante pero no muy ansioso para aumentar el interés de ella.
--Mi amiga me ha contado maravillas de ti. Dice que la tienes muy grande y que la manejas como nadie.
Omar se para en la puerta. Es un ataque demasiado directo para callarse.
--¿quieres probar? –dice con cara de depravado.
Ella lo mira con cara de sí pero se hace la que no.
--¿y mi amiga?
--Podemos hacer un trío.
Ella está apoyada a la puerta. Él con los dos brazos tocando la pared rodeándola. La mira muy coqueta. Está muy cachondo.
--No soy tan fácil –dice ella pasando por debajo de sus brazos.
La chica se hace la difícil eso lo enciende aún más a él. Ella se apoya en el auto de él. Omar se acerca a ella con una sonrisa pícara:
--No creas que con este juego me atraparás. No ha nacido aún la mujer que me eche el lazo.
Ella se muere de ganas pero sabe que para él es una más. Le gusta jugar con él.
--¡conmigo te has equivocado¡ --dice riendo.
Y se va dejando al chico con las manos. La mira echando fuego, muy excitado.
-¡ya vas a caer, perra¡ --dice mirándola con cara de pervertido.



Por su lado, Adri se está tomando algo en un bar que frecuenta. Va al baño. Justo a su lado hay un chico muy guapo. No le mira la cara, le gusta su trasero. Se coloca a su lado. Se le ve bien la verga. Adri echa una miradita mientras descarga.
--tu cara me suena –dice el chico con su hermosa verga en las manos.
Adri lo mira de reojo:
--No sé. Yo sólo te miraba la verga –dice cachondo.
Los dos se miran con intensidad y se comen primero la boca. Luego se encierran en el wáter y se comen la verga. Adri está de rodillas chupándose al desconocido.
--¿llevas un condón? –jadea el otro.
Adri, sin dejar de chuparla, se saca uno de su bolsillo de atrás y se lo da al chico. Entonces el chico se aparta de Adri al que pone culo en pompa apoyado en la taza del wáter. El chico le lame todo el agujero mientras va abriendo el preservativo y se lo pone. Es un polvo rápido pero que ambos disfrutan mucho. Mientras ambos se arreglan la ropa, el desconocido dice:
--ya te recuerdo. Era camarero en una boda. Tú tocabas con un grupo.
Adri se abrocha los pantalones. Ya se ha descargado y el chico no tiene nada más que ofrecerle.
--puede ser.
--Pues sí algún día te haces famoso siempre puedo decir que me acosté con un famoso.
Adri se muestra brusco.
--habrá muchos que puedan decir que se han acostado conmigo.
--También te podría hacer chantaje –dice el chico divertido.
Adri se muestra serio y sale del wáter. El otro lo sigue.
--Era broma. Yo no he salido del armario. Nunca le hablaré a nadie de esto aunque seas muy famoso.
--Haz lo que quieras, yo sólo busco divertirme –Adri frío.
El chico quiere hablar con él pero Adri lo deja con la palabra en la boca. No quiere saber nada. Si se vuelven a ver tal vez se puedan divertir otra vez pero ahora no quiere estar con él. Se acerca a la barra, paga su consumición. Le da tiempo a ver a Juan. Su corazón da un brinco, su amigo le gusta mucho. Sale tras ello. Juan está con su amigo.
--¿qué hace con ese negro?
Adri está excitado porque los dos son muy guapos pero también tiene celos. Juan se va en su moto. Su amigo detrás muy abrazado. Adri tiene la mirada triste. Le duele que Juan nunca haya querido nada con él ni que sea una sola vez. Está convencido que su amigo le gusta sólo por eso porque nunca se le dio pero quien sabe…

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